El sueño en los niños (III): problemas y trastornos del sueño

By Juan Carlos López - febrero 07, 2021




 
<<Pídele a tu madre que te prepare un gran tazón de chocolate caliente y luego te dé un gran abrazo. No hay nada como el chocolate caliente y un abrazo para espantar las pesadillas>>
Neil Gaiman. Escritor  y guionista de género de terror.


Tras las dos entradas previas sobre el sueño infantil, en esta tercera entrega nos vamos a centrar en las dificultades más habituales que pueden presentar los niños en relación al sueño.

Los problemas de sueño son una de las causas más frecuentes por las que se demanda consulta en psicología infantil. El sueño en los niños es algo vulnerable que puede verse afectado por numerosas causas como el estado de la salud, la alimentación, las preocupaciones, los estados emocionales, la fatiga física o mental, el ritmo de vida, etc. Las dificultades de sueño también suponen una señal de que algo no marcha bien en la vida del niño. Los problemas de sueño pueden generar importantes dificultades en la vida familiar, bien por las quejas del niño, o por los comportamientos alterados que pueda presentar como consecuencia de no descansar adecuadamente.


Trastornos o problemas del sueño


Los trastornos del sueño se dividen en dos tipos principales:

  • Disomnias: Hacen referencia a la cantidad, calidad y horario de sueño. Dentro de estos podemos distinguir entre:
    • Insomnio: dificultades de inicio y mantenimiento del sueño.
    • Hipersomnio: sueño excesivo en momentos en los que no es habitual dormirse. Ej.: narcolepsia, hipersomnio derivado de apnea de sueño.
  • Parasomnias: son conductas atípicas o raras que ocurren durante el sueño y que afectan a este. Aquí entran dificultades como las pesadillas, los terrores nocturnos, el sonambulismo, los somniloquios (hablar o gritar durante el sueño), el bruxismo (apretar y rechinar los dientes), la enuresis nocturna, etc. Estos problemas no suelen ir aparejados de quejas por no dormir, no son graves, suelen existir antecedentes familiares, tienden a desaparecer solos y, normalmente, no requieren tratamiento. En ciertos casos, el problema puede perdurar y ocasionar problemas de mayor consideración, requiriendo de tratamiento.

Los problemas de sueño más habituales en la infancia son el insomnio, las pesadillas, los terrores nocturnos y el sonambulismo. Fuera de esta clasificación, se pueden mencionar también los problemas para dormir en menores de 5 años por hábitos inadecuados, de los que ya hablamos en una entrada anterior.

A continuación, hacemos una muy breve descripción de los principales problemas o trastornos del sueño en niños:

Disomnias

Insomnio

Es el problema de sueño más habitual en los niños. Consiste en manifestar dificultades para iniciar o mantener el sueño, o la presencia de un sueño que no es reparador durante tiempo determinado. Los niños suelen presentar una combinación  de dificultades para dormir y despertares frecuentes durante la noche. En menores de 5 años suele estar causado por malos hábitos que impiden la adquisición del sueño (insomnio infantil por hábitos incorrectos). El insomnio puede ser por causas psicológicas, como la ansiedad producida por cambios relevantes y novedosos en la vida del niño (ej.: iniciar la guardería), miedo a la oscuridad y la soledad, También puede estar provocado por efectos de las alergias o intolerancia (ej.: la leche), o problemas respiratorios, que puedan provocar una posterior somnolencia durante el día y que el niño se muestre irascible, como vemos a continuación.

Hipersomnio

Problemas respiratorios durante el sueño

Presencia de episodios de obstrucción o apnea, parcial o total, de las vías aéreas superiores que aparecen durante el sueño, provocando despertares que dan lugar a somnolencia durante el día. Puede aparecer a cualquier edad, siendo especialmente relevantes a los 3 y 4 años. Pueden estar provocados por problemas como la hipertrofia de las amígdalas (en la mayoría de las ocasiones es por esta causa), obesidad o trastornos maxilofaciales.

Narcolepsia

Aparición súbita de sueño en cualquier momento del día que no se puede resistir (entre 2 y 6 veces al día), especialmente en situaciones con baja estimulación o muy tranquilas. En buena parte de las ocasiones puede ir acompañado de cataplejía, con pesadez del cuerpo, pudiendo llegar al desplome total provocando caídas, golpes y accidentes, despertando unos minutos después (15-20 minutos normalmente). Estos desplomes no conllevan pérdida de respiración o conciencia, y suelen ocurrir en situaciones de alta intensidad emocional. También pueden ir acompañados de fenómenos como alucinaciones, justo antes de dormirse (hipnagógicas), o justo al despertar (hipnapómpicas). En el momento del despertar también pueden darse parálisis del sueño (saber que estás despierto pero no puedes moverte). Suele iniciarse en la adolescencia, pudiendo afectar a las relaciones personales, al rendimiento académico y al estado del ánimo, por las limitaciones que provoca en la vida cotidiana y la escasez de sueño reparador. Si el médico lo estima conveniente, puede ser necesario tratamiento farmacológico con Modafinilo.


Parasomnias

Terrores nocturnos

Episodios de sueño con llantos bruscos e inesperados del niño, acompañados de expresiones de miedo intenso y sudor frío. Si se le despierta al niño puede sentirse confuso y desorientado durante varios minutos. Los niños más pequeños no recuerdan el contenido de lo que estaban soñando en el momento de despertarlos, teniendo una vaga sensación de temor. A la mañana siguiente, no recuerdan lo que les ha pasado. Aparecen alrededor de los 2 o 3 años de edad. Se dan en el primer tercio de la noche, ya que están asociadas a las fases del sueño lento y profundo (S3 y S4). Suelen remitir espontáneamente.


Pesadillas

Son sueños intensos y angustiosos que suelen provocar que el niño se despierte. Son sueños más largos y complicados. Se diferencian de los terrores nocturnos en que las pesadillas se dan en la fase REM del sueño, la cual es más larga conforme va avanzando la noche, por lo que es mucho más probable que las pesadillas ocurran bien avanzada la noche. Las pesadillas son más habituales en las niñas, y suelen aparecer entre los 3 y los 6 años. Su aparición se asocia a estados de ansiedad y preocupación.

Sonambulismo

Fenómeno en el que el niño se sienta o se levanta de la cama, con expresión pálida e indiferente hacia los estímulos del entorno (personas y objetos) y vuelve a acostarse. Suele darse en el primer tercio de la noche (sueño de ondas lentas S), dura varios minutos y a la mañana siguiente no recuerda nada, incluso cuando se acuesta en otro sitio diferente a su cama, a menos que se le despierte en mitad del episodio. Suele ir acompañado de otros trastornos del sueño como somniloquios, terrores nocturnos o enuresis. Pueden iniciarse entre los 4 y los 8 años, llegando a su máxima expresión sobre los 12 años. No suele plantearse tratamiento ya que es benigno. Se aconseja dirigirlo tranquilamente hacia la cama sin despertarlo.

Movimientos rítmicos durante la noche

Son movimientos rítmicos que, generalmente, se hacen con la cabeza, consistente en balanceos o golpear la cabeza contra la cama. Se dan al inicio del sueño (S1 y S2) y duran entre 5 y 15 minutos. Aparecen muy temprano en el desarrollo, sobre los nueve meses, y no suelen ir más allá de los dos años, aunque en algunos casos puede alargarse hasta los cuatro años. Dentro de esta categoría, existe una variedad muy llamativa: el síndrome de las piernas inquietas. Consiste en un deseo impulsivo de mover las piernas que se acentúa con el reposo y durante la noche, y se atenúan con la actividad motora. Suele tratarse con fármacos dopaminérgicos.

Somniloquios

Se caracteriza por hablar durante el sueño palabras aisladas o frases cortas, que el niño no recuerda al día siguiente. Se dan en cualquier fase del sueño; pero, mientras cuando se dan en la fase NREM son situaciones cotidianas de la vida diaria sin contenido emocional, cuando se dan en la fase REM sí que tienen una connotación emocional. Suelen aparecer cuando el niño se incorpora a la guardería, y pueden persistir en la edad adulta. Son totalmente inocuos.

Bruxismo nocturno

Consiste en apretar y rechinar los dientes durante la noche. Es muy frecuente en la infancia. Puede tener origen psicológico o neurofisiológico. En ocasiones, el niño no es consciente de ello y es raro que se despierte. Puede producir dolor de mandíbula, cansancio en los músculos implicados en masticar y mucha sensibilidad en los dientes. Pueden necesitar tratamiento psicológico para modificar la conducta (relajación, práctica masiva y biofeedback EMG con alarma, que es el tratamiento más efectivo), o tratamiento dental (férula de protección de los dientes y relajantes musculares).



Como se pueden ver, existe una gran variedad de problemas y trastornos del sueño, desde aquellos que no suponen ningún perjuicio pero resultan curiosos, hasta otros que si pueden suponer dificultades de consideración, que causen problemas psicológicos y sociales al niño que los padece, que sean consecuencia de dificultades psicológicas (ej.: ansiedad), e incluso conlleven un riesgo físico por poder provocar accidentes (narcolepsia, sonambulismo).

Con esta entrada, con un objetivo divulgativo, hemos querido dar un información básica a los padres que pudieran encontrarse alguno de los problemas más habituales relacionados con el sueño infantil, a los que habría que añadir las dificultades por malos hábitos, de lo que ya hablamos en una entrada anterior. En caso de que su hijo o hija pueda presentar alguno de estos problemas, ya puede saber cuáles son totalmente inocuos y cuáles deben afrontarse mediante tratamiento. En este último caso, póngase en contacto, en primer lugar, con su pediatra de Atención Primaria para que valore las circunstancias y decida qué tratamiento puede darle a su hijo, o si valora derivarlo a otro especialista en caso de necesitarlo. También puede ponerse en con nosotros para que podamos orientarle o derivarle a algún especialista si es necesario, o acuda a otro psicólogo infantil especializado, que base sus intervenciones en la evidencia científica disponible a día de hoy. No acuda a pseudoprofesionales, que no tienen preparación ni están habilitados legalmente para ello, y evite las pseudoterapias que pueden suponer un perjuicio para su hijo, o una pérdida de tiempo y dinero. Tenga también cuidado con los libros que hay en la sección de psicología de las librerías, ya que buena parte de ellos no son de psicología de verdad, aunque pueda parecerlo.


Para saber más y mejor:


  • Caballo, V.; Navarro, J.F.; Sierra, J.C. (2010) Características clínicas y tratamiento de los trastornos del sueño en la infancia. En V.E. Caballo; M.A. Simón. Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente. Trastornos generales. Madrid: Pirámide.
  • Comeche, M.I.; Vallejo, M.A. (2005) Problemas y trastornos del sueño. En M.I. Comeche y M.A. Vallejo. Manual de Terapia de Conducta en la Infancia. Madrid: Dyckinson-Psicología.
  • Sierra, J.C.; Sánchez, A.I.; Miró, E.; Buela-Casal, G. (2004) El niño con problemas de sueño. Madrid: Pirámide.



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